Las residencias para la tercera edad, un posible nexo entre abuelos y nietos

In Espacios saludables, Residencias, Residencias Tercera Edad by entorno saludableLeave a Comment

Suele decirse de los abuelos que son una fuente de experiencia tanto para los propios hijos como para los nietos. No obstante, no todas las culturas los consideran de la misma manera.
Y es que, alcanzada cierta edad, puede pensarse que nuestros mayores se convierten más en una carga que en un apoyo. Aún así, nuestra sociedad parece estar plenamente concienciada sobre los cuidados que éstos necesitan.

De todas formas, no está de más tener en cuenta que las residencias para ancianos tal y como las conocemos hoy en día, existen desde hace relativamente poco.
Todo esto deriva de la geriatría, considerada una especialidad médica que pone el foco en la prevención, diagnóstico y cuidado de las enfermedades en personas de la tercera edad.

Dicho de otra manera, una residencia para ancianos – término que se ha utilizado durante los últimos años para suavizar el concepto de geriátrico -, puede considerarse como algo similar a un hospital especialmente pensado para gente mayor.

Precisamente, éste es el concepto que se ha extendido a lo largo del tiempo en nuestra sociedad. Quizás de esta asociación de las residencias con los hospitales nace el temor por parte de cualquier persona a ser ingresado en este tipo de espacio, o la aversión de los padres por llevar a sus hijos a ver a sus abuelos, considerando que éste no es el lugar más indicado para los pequeños.

Pero, ¿Por qué no cambiamos esta visión? ¿Por qué no empezamos a pensar en las residencias como un hogar para los abuelos donde éstos puedan recibir aquellos cuidados que ya no pueden recibir en la que hasta el momento ha sido su casa?

Cualquier niño debería tener la oportunidad de compartir momentos y experiencias con sus abuelos. Y una residencia o geriátrico no debería suponer ninguna barrera, si no un punto de contacto. No solo porque la relación entre abuelos y nietos enriquezca el crecimiento de los más menudos, si no porque también causa sensaciones positivas y estimulantes en los ancianos.

Pero para que todos cambiemos nuestro concepto de las residencias y empecemos a verlas como espacios donde es posible compartir momentos agradables, primero es necesario ambientar dichos espacios y convertirlos precisamente en eso, en algo agradable para todos.

Estamos de acuerdo en que los botiquines y las demás herramientas que se encargan del cuidado físico de los ancianos no desaparecerán. Pero tampoco tienen por qué perturbarnos.

Simplemente se trata de crear rincones que hayan sido pensados específicamente para fomentar los vínculos afectivos y las relaciones entre familiares, ya sean entre padres e hijos o entre abuelos y nietos. Es decir, espacios que estarían presentes en cualquier hogar corriente.


CONSEJO EFEBÉ


Efebé trabaja diariamente para hacer de las residencias de la tercera edad espacios agradables y confortables no solo para sus habitantes, sino también para las personas que los visitan.

Precisamente, con esta intención, su equipo ha creado el “Pack Rincones Mágicos”, un nuevo concepto que pretende ambientar y fomentar determinados espacios dentro de las residencias para que abuelos y nietos compartan experiencias positivas.

entorno saludableLas residencias para la tercera edad, un posible nexo entre abuelos y nietos

Leave a Comment